Nuestro entorno
Santillana del Mar, uno de los pueblos más emblemáticos de Cantabria, combina su riqueza histórica con un entorno natural modelado por praderas, bosques y suaves colinas. Su arquitectura medieval y su cercanía a enclaves únicos, como la cueva de Altamira, conviven con un paisaje vivo que mantiene tradiciones ligadas al territorio.
En este entorno rural, la ganadería extensiva bovina ha sido durante siglos una actividad fundamental. Las vacas pastan en fincas abiertas y prados que rodean la villa, contribuyendo a conservar el mosaico de pastos y bosques, reducir el riesgo de incendios y mantener un equilibrio ecológico que define la identidad de la comarca.
- Paisajes que respiran tradición.
- Ganado que moldea el territorio.
- Una cultura rural que permanece.
Así, Santillana del Mar no solo destaca por su valor patrimonial, sino también por su relación íntima con la ganadería extensiva, una práctica que sostiene la economía local, mantiene vivo el paisaje y refuerza el carácter auténtico de esta tierra cántabra.